Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma, de la más simple, de la más cobarde sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: ''Ella no está'' Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer. Plaf.
Sí, ese día hubieras querido encontrar a uno de esos magos: colocan un pañuelo sobre una paloma recien aparecida y, plaf, de repente ya no está. Ya no está y basta. Y acordándome de cómo me hubiera gustado ser esa paloma, sonrío y me siento un poco avergonzada. Y si vuelves a mi mente. Basta pensar que no estás, que estoy sufriendo inútilmente, porque sé, yo lo sé, sé que volverás. El amor es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura… cuando solo de pensar en verlo con otra cruzarías a nado el océano. Su voz la idea de que a mí también me eche de menos. Porque su simplicidad no tiene comparación y me dan ganas de gritar. En este silencio que hace daño. Ponlos allí, bien escondidos, te lo ruego, donde no duelan, donde nadie pueda verlos. Donde tú no los puedas ver. Uno busca la libertad solo cuando se siente prisionero. Que sucedería si ni hubiera luz, nada equivocado, nada justo, qué sucedería si ni hubiera tiempo…No hay nunca un por qué para un recuerdo; llega de repente así, sin pedir permiso. Y nunca sabes cuando se marchará. Lo único que sabes es que lamentablemente volverá. En cuanto llega el recuerdo, hay que alejarse rápidamente, sin hacerse daño… Simplemente las cosas no salen como querríamos, eso es todo, no es culpa de nadie, no debes ponerte así… no lo estropees más. Cuando las palabras no bastan. Porque dentro quema algo que no se puede decir. Que no se consigue decir. Cuando quien tienes delante, en lugar de darte la respuesta que querrías, dice otra cosa. Dice más, dice demasiado. Ese demasiado que es nada, que no sirve para nada. Y que hace el doble de daño. Y el único deseo es devolver ese dolor. Hacer daño… Sólo tuya. Más allá del mar y del fondo, allí abajo, más allá del horizonte. Y aún más, más allá del cielo y más allá de las estrellas, y aún más allá de la luna y más allá de lo que se esconde. Eso es, éste es el amor que siento por ti. Y más aún. Porque esto es sólo lo que podemos saber. Te amo por encima de todo aquello que no podemos ver, por encima de lo que no podemos conocer… Y otra vez… otra vez tú… y siento todo mi dolor. Y a todas las preguntaba… ¿la habéis visto? Por favor…he perdido mi estrella. Mi isla que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿ Con quién?… y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruido molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpida, buscando y esperando encontrar una respuesta. Un simple porqué… pero que idiota, ya se sabe cuando un amor se acaba se puede encontrar todo excepto un porqué.No hagamos ver que no pasa nada. Creo que lo peor es fingir que no ocurre nada. Si estás aquí, quiere decir que de alguna manera lo has superado. Lo que en un momento concreto nos parece perfecto, con el paso del tiempo, puede no serlo. Quizás entendamos que no era tan perfecto, y aunque lo hemos perdido, nadie dice que no podamos volver a encontrarlo, o incluso a mejorarlo. A veces hacemos cosas estúpidas. Y no precisamente cuando estamos enamorados, si no cuando creemos estarlo.

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